Los dormitorios son, en una vivienda, las piezas destinadas para dormir. Pero el uso habitual de los dormitorios depende de muchos factores: Tamaño, orientación, pero sobre todo de la edad. No tiene las mismas necesidades de uso un niño, que un adolescente, que una persona madura o una mayor. Dependiendo de la franja de edad, así como de las propias preferencias, el uso del dormitorio puede ser más intenso o menos, y se le puede demandar más muebles o no. Al dormitorio de una persona de 30 años no se le incorporan las mismas piezas que al de un adolescente en el que necesita estudiar, jugar, ir con amigos, etc… Con todo, los dormitorios modernos suelen incluir –en distinta proporción y tamaño–: las camas, mesa de trabajo o estudio, o mesa tocador, un mueble de almacenaje, asientos para relajarse, o para descalzarse, alfombras, iluminación de varios tipos, y una serie de accesorios.