Las estanterías han evolucionado como el resto de los muebles. Las primitivas estanterías, compuestas por estantes o anaqueles, eran utilizadas básicamente como lugar de almacenaje de enseres de menaje. En las casas más antiguas el uso de estanterías o bibliotecas, era más propio de las clases acomodadas que eran las que poseían mayor número de cosas, sobre todo libros. Hoy nos parece común la dinámica de la acumulación, pero es un hecho relativamente reciente. Las estanterías modernas son unos muebles de almacenaje fundamentales en la casa –ya sea en el salón, en el dormitorio, en el despacho–, pero también en la oficina. En las estanterías se colocan generalmente libros, papeles, información, pero también adornos, colecciones y dispositivos electrónicos. No es infrecuente el uso de las estanterías como la pieza de mobiliario en la que se deposita todo lo relativo a la televisión y el equipo audiovisual, el equipo de sonido, etc.